Una vez que hayamos decidido por uno o dos indicadores de APBC para incluir en nuestro plan de evaluación, tenemos que encontrar formas de medirlos. Los indicadores del APBC se relacionan con pensamientos, sentimientos y comportamientos. Estos pueden ser difíciles de medir porque no podemos observarlos ni contarlos directamente. Algunos comportamientos se pueden observar, pero otros no, como los que tienen lugar en un espacio privado o no son visibles externamente (por ejemplo, el uso de estrategias de autocuidado). ¡Esto significa que tenemos que ser creativos en la medición de los indicadores del APBC! También significa que la triangulación (medir algo desde más de una perspectiva) es particularmente importante para la evaluación de los resultados del APBC.
Para medir cambios de pensamientos, sentimientos, actitudes, creencias u otros procesos internos, tenemos como única estrategia preguntar a la persona. Esto se conoce como "autoinforme". Es la única forma en que podemos conocer pensamientos y sentimientos, pero no es siempre confiable. Las personas a veces nos dicen lo que creen que deberían decir o lo que creen que queremos escuchar, aunque hay formas de mitigar esto.
La observación se puede utilizar para medir algunos tipos de cambios de comportamiento (por ejemplo, la disposición de que tienen niñas y niños en la escuela para jugar con niños y niñas con discapacidad). Esto es más confiable que el autoinforme. También hay formas de asegurarse que la observación se realice de manera sistemática, lo cual es necesario para una evaluación.
En esta sección, hay una breve descripción general de cada una de estas formas de medir los indicadores del APBC y también recursos adicionales sobre los métodos que sean de interés.
También existe la oportunidad de hacer una prueba, utilizando algunos de los indicadores que hemos visto en la sección anterior, para saber el nivel de comprensión sobre los medios de verificación del APBC.